Reporteros sin Fronteras ha denunciado tres casos de "violencia ejercida con los periodistas" que cubren en Nueva Orleans las trágicas consecuencias del paso del huracán Katrina. Según la organización, lo ocurrido pone de manifiesto "el clima de inseguridad generalizado" en el que trabajan los informadores en la zona.
"Entendemos que las fuerzas del orden están desbordadas y somos conscientes de la extrema tensión y las difíciles condiciones a que deben enfrentarse en las regiones afectadas. Sin embargo, resulta muy preocupante que eso se traduzca en violencia contra los periodistas", señala el comunicado emitido por la agencia.
Según sus datos, Tim Harper y el fotógrafo Lucas Oleniuk, del diario canadiense Toronto Star, fueron "víctimas de la violencia policial" cuando cubrían un enfrentamiento entre agentes y saqueadores. El relato de RSF, extraído de un artículo en el que ambos informadores hicieron pública su experiencia, señala que "fueron amenazados varias veces con un arma por unos policías". Cuando éstos se dieron cuenta de que Oleniuk les había fotografiado, le arrebataron dos cámaras -según RSF- para retirar las tarjetas de memoria, que contenían cerca de 350 imágenes y a Harper le sustrajeron su carnet de prensa.
Además de este caso, RSF asegura que Gordon Russell, del diario local Times-Picayune, fue detenido cuando cubría un cruce de disparos en el centro de la ciudad. "Los agentes de policía tiraron al suelo todo el equipo del periodista -cuenta RSF- quien, para escapar a la violencia, se vio obligado a esconderse".
Nueva Orleans está sumida en un caos y la situación es difícil para todos, también para la prensa. El pasado lunes, el cámara que Antena 3 ha enviado a la zona, Iñigo Horcajuelo, fue víctima de ese clima de inseguridad que asola la ciudad. Mientras tomaba unas imágenes, fue alcanzado en un costado por una esquirla que saltó del lugar en el que rebotó una bala perdida durante un tiroteo. Fuentes de la cadena minimizaron el accidente, puesto que todo quedó en un susto y Horcajuelo ni siquiera tuvo que ser atendido.